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PATRIMONIO MONUMENTAL Y ARTÍSTICO

Los puentes de Sevilla

El río Guadalquivir es uno de los elementos más importantes de Sevilla y gracias a él se han instalado aquí muchos pueblos que nos han dejado sus costumbres y cultura.

El río está atravesado por puentes de diferentes estilos construidos en distintas etapas de la historia de la ciudad.

Con motivo de la Exposición Universal de 1992 se construyeron muchos de ellos, como el Puente de la Barqueta, Puente del Alamillo, Puente del V Centenario, dándole a la ciudad un toque de modernidad.

El río Guadalquivir

Nos cuenta el geógrafo, historiador y filósofo griego Estrabón como Sevilla era una ciudad de renombre y describía de este modo los márgenes del río: "Las campiñas que bordean sus orillas y las pequeñas islas que se encuentran en el curso del río están cultivadas con esmero. Además, el paisaje tiene una vista preciosa ya que sus tierras están adornadas con bosques y otras clases de plantaciones".

Híspalis, eminente centro comercial de la Bética, acogía barcos de gran tamaño, que podían alcanzar hasta 400 toneladas y que presumiblemente habrían de ser remolcados por pequeñas barcas de remo a causa de la escasa movilidad de los mismos. Más adelante serían los árabes quienes se sintieran deslumbrados ante la belleza del Betis (nombre que dieron al río los romanos), al que llamaron Río Grande (ese es el significado de la palabra Guadalquivir –wadi al-kabir-).

Fue en el s. XIII cuando la Torre del Oro comenzó a reflejarse en las aguas del Guadalquivir, que a partir del descubrimiento del Nuevo Mundo vendrá a cobrar una importancia incomparable: gracias a él, el puerto de Sevilla se convirtió en el centro de donde partían sin cesar hombres, barcos y materiales con destino a las islas del Caribe y la exploración de las Costas del continente americano. Al mismo tiempo, este puerto de Sevilla era el receptor de todo el tráfico con el nuevo continente.

En el s. XII se constata la existencia de un puente de barcas sujeto en dos grandes malecones para comunicar Sevilla y Triana, puente que perduró hasta las décadas centrales del s. XIX, cuando se construyó en aquel lugar el puente de Isabel II, más conocido como puente de Triana.

Pero el puerto de Sevilla perdió su importancia debido a que fueron incrementando progresivamente las malas condiciones del fondo del río, lo que obstaculizaba el acceso a los navíos. Por este motivo se produjo el debilitamiento de la actividad comercial. En 1717 el monopolio comercial con América se trasladó a Cádiz y fue entonces cuando empezó la crisis económica de Sevilla.

A partir de estos momentos la mano del hombre entra en acción para eludir estos problemas y para combatir igualmente las riadas que sufría la ciudad. Pero las obras de defensa contra el río lo iba alejando más y más de Sevilla y de sus habitantes, alejamiento que llegó a su límite en 1948 cuando se produjo el aterramiento de Chapina. Gracias a la Exposición Universal de 1992 el río ha dejado de ser una dársena y sus aguas han vuelto a fluir libremente.

El programa de actuaciones desarrollado entonces ha integrado al río en la ciudad, dejando su cauce y sus márgenes para disfrute de vecinos y visitantes.

El desaterramiento de Chapina permitió recuperar 4 Km. de río, y desde San Jerónimo hasta la esclusa, el Guadalquivir dispone de un nuevo y apacible recorrido de 11.4 Km. Además los márgenes del río fueron acondicionados y remodelados con importantes actuaciones en ajardinamientos y restauración de los edificios históricos que se alinean en sus orillas, como el Monasterio de San Jerónimo, el Monasterio de San Clemente, la Cartuja de Santa Mª de las Cuevas.

A esto hay que sumar que la demolición del muro de la calle Torneo permitió la creación de un espléndido paseo por la ribera del Guadalquivir, frente al recinto de la cartuja, con una longitud de 2600 m, con numerosos espacios para el deporte, el ocio y el esparcimiento. A todo hay que sumar los nuevos puentes construidos sobre el río.

Los puentes de Sevilla

Entrando a la ciudad por el norte, siguiendo el curso del Guadalquivir, desde 1991 podemos ver el Puente del Alamillo , que como elemento singular de esta construcción, destaca un mástil de 140 m. de altura con una inclinación de 58º, del que parten trece tirantes que sustentan el tablero, salvando una luz de 200 metros (el ancho del río). Su autor es Santiago Calatrava.

A continuación, llegando al Convento de San Clemente, nos encontramos con el puente que caracterizó la Exposición Universal de 1992 para muchos sevillanos, el Puente de la Barqueta , que conecta el norte del recinto de la Cartuja con el casco histórico de Sevilla. Su único arco configura en cada uno de sus extremos un pórtico triangular, llegando a medir 214 m, salvando una luz libre de 168 m. Este puente se construyó sobre la orilla del río que se extiende al pie de la Cartuja, y lo asentaron sobre los pilares de la orilla opuesta por medio de barcazas en 1989.

Siguiendo por la calle Torneo nos encontramos con el Puente de la Cartuja , una pasarela peatonal que enlaza dicha calle con el Monasterio de Santa Mª de las Cuevas. Su construcción es de 1991. Su tablero de 11 m. de ancho dibuja una silueta con solo una arco sobre el Guadalquivir, que deja contemplar a la perfección el Monasterio de la orilla opuesta sin restarle protagonismo.

Después podemos ver el Puente del Cristo de la Expiración , también llamado del Cachorro, que resuelve las comunicaciones con Triana, siendo la salida natural hacia Huelva. Este puente tiene la peculiaridad de cubrir con lonas los pasos peatonales, lo que, además de contribuir a su estética, supone un gran alivio para los transeúntes en los meses de verano.

Llegamos a uno de los puentes más emblemáticos de la ciudad, el primer puente férreo construido sobre la ciudad en 1852, el Puente de Isabel II , conocido también como de Triana. Este puente sustituyó al anterior puente de barcas, fue declarado monumento histórico nacional el 13 de abril de 1976. Fue proyectado y construido por los ingenieros Gustavo Steinacher y Ferdinand Bennetot, entre los años 1845 y 1852. Seguía el modelo del desaparecido Carrousel (inaugurado en París en 1834), siendo construido por el sistema Ponaceau, es decir, con exclusión de toda madera.

A continuación se encuentra el Puente de San Telmo . Fue construido entre los años 1925 y 1931, uniendo la Puerta de Jerez con la Plaza de Cuba. Es un puente funcional que vino a solucionar los problemas de comunicación entre las dos zonas, ya que en esos años estaba planeada la construcción del barrio de Los Remedios. Fue un puente móvil hasta principio de los años sesenta, en que quedó fijo, motivando el traslado de la actividad portuaria río abajo.

Más adelante se encuentra el Puente de los Remedios , que desde 1968 une la ronda histórica de la ciudad con el bario de Los Remedios.

Más adelante se encuentra el Puente de los Remedios , que desde 1968 une la ronda histórica de la ciudad con el bario de Los Remedios.

Una vez pasado el puerto de Sevilla se encuentra el Puente de las Delicias , que conecta la parte sur de Sevilla con la Avda. García Morato. Fue construido en 1992, disponiendo de dos tableros independientes y levadizos que permiten el paso de embarcaciones al puerto: uno de ellos para paso de vehículos, y el otro para el paso de ferrocarriles de mercancías.

El último puente que cruza el Guadalquivir se construyó en 1991 con motivo de la Exposición Universal del año siguiente. Es el Puente del V Centenario , integrante de la SE-30, carretera de circunvalación de la ciudad. Es un enorme viaducto de 2 Km. de longitud, cuyo tablero central llega a situarse 45 m. sobre el nivel del río, para no entorpecer el tráfico portuario. Se trata del punto viario más alto de la ciudad, y desde él pueden verse maravillosas panorámicas.

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