

Cómo ya se explicaba en el pequeño vocabulario de la Semana Santa, se denomina bulla a la aglomeración de personas, en este caso, en torno a las procesiones, e incluso por las calles adyacentes. El crecimiento experimentado por la Semana Santa de Sevilla ha hecho de la bulla un fenómeno consustancial a ella. Autóctonos y foráneos se acumulan en apretadas masas en torno a casi todo el recorrido de las hermandades. Sin embargo, la bulla alcanza niveles de elevada densidad en determinados lugares:
El recorrido completo, desde que salen hasta que entran, de las hermandades que mayor devoción popular concitan: la Macarena, el Señor del Gran Poder, y la Esperanza de Triana, por ejemplo.
A decir de los expertos, la bulla se diferencia de la aglomeración corriente en que la primera mantiene unas ciertas normas de comportamiento. Normalmente, en la bulla de Semana Santa se respira un cierto saber estar, una identificación entre todos los que la componen, y un rechazo de las actitudes bruscas o egoístas. Todos los sevillanos se quejan de la bulla, pero en el fondo asumen que parte del espectáculo está, precisamente, en ese mar de personas sobre el que parecen navegar los pasos. La Semana Santa contemporánea sería incomprensible sin las masas que se movilizan para ponerla en escena.
Sin embargo, como un fluido que es, la bulla puede llegara ciertos niveles de alta densidad en los cuales ya difícilmente se puede disfrutar del espectáculo. Es, por tanto de sentido común el intentar evitar esos atascos.
Consejos para navegar en la "bulla"
No pasa nada en la bulla. Algunas personas no conocedoras pueden sentirse agobiadas o en peligro dentro de una de estas aglomeraciones y ponerse nerviosas. No ha de que preocuparse, ya que no se recuerda que haya pasado jamás nada importante en una bulla de la Semana Santa de Sevilla.


La educación y los buenos modos son un eficaz salvoconducto si tiene que moverse dentro de una bulla. Además, los sevillanos en esto suelen ser más tolerantes con los visitantes que con sus paisanos.
De todas formas es mejor evitar ir contra corriente y, por supuesto, no cruzar por donde más bulla hay (sobre todo cuando se acerca un paso). Si nos hemos visto atrapados en una bulla, muchas veces es mejor armarse de paciencia y esperar a que se despeje.
Si quiere contemplar alguna cofradía a la salida o entrada de su templo, o por alguna calle estrecha o plazuela de difícil acceso, intente llegar con antelación suficiente.
Por supuesto, si van con niños mejor es que busque ver las cofradías en espacios abiertos, en lugares en los que la menor densidad de público permite que los pequeños se sitúen sin peligro en la primera fila (pronto imitarán a los niños sevillanos. "¡nazareno, dame un caramelo!").
Copyright 2003, Consorcio de Turismo © Edificio Laredo Pza. San Francisco, 19 4ª planta 41004 Sevilla Tel Consorcio: 954592915
Tel: 954595288/954221714 Fax: 954595295/954229566 Email: laredo.turismo@sevilla.org / barranco.turismo@sevilla.org turismo@sevilla.org